Código QR para reseñas de Google
Pega el enlace de tu ficha y baja el código que abre la ventana de dejar reseña directamente. Gratis, sin registro y sin caducidad.
Las reseñas son lo que decide si sales el primero o el quinto cuando alguien busca un sitio como el tuyo cerca. Pedirlas bien es la mitad del trabajo.
1. Qué quieres que haga el código
2. Tu código
Rellena los datos y aquí aparecerá tu código.
El PNG vale para pantallas, redes y papel pequeño. El SVG no pierde calidad por grande que se imprima: es el que hay que mandar a la imprenta para lonas y escaparates.
3. Cómo se ve
Van en su propia franja, pegadas al código: no tapan ningún módulo. En cada una cabe un texto o tu logo.
Ajustes finos
El marco vacío no es decoración: es lo que separa el código del resto del cartel. Por debajo de 4 hay lectores que dejan de encontrarlo.
Cómo se hace, paso a paso
Lo único con truco es el paso dos: hay dos enlaces y sólo uno es el bueno.
- 1
Entra en tu perfil de empresa de Google
Desde el buscador, con la cuenta con la que gestionas el negocio: busca el nombre de tu local y te saldrá el panel de gestión encima de la ficha. Si no tienes ficha, créala primero — es gratis y es media batalla del posicionamiento local.
- 2
Copia el enlace de pedir reseñas
En el panel hay un botón de "Pedir reseñas" que da un enlace corto (del tipo g.page/r/…/review). Ese es el bueno: abre la ventana de escribir la reseña con las estrellas ya delante, sin pasar por la ficha entera.
- 3
Pégalo aquí arriba y ponle color
Con el enlace pegado ya tienes el código. Si lo vas a imprimir en el ticket, déjalo en negro sobre blanco: las impresoras térmicas no imprimen color y los grises salen sucios.
- 4
Descarga y colócalo donde acaba la visita
En la cuenta, en el ticket, en el mostrador de salida o en la bolsa. El momento importa más que el sitio: se pide justo cuando la persona se va contenta, no al entrar.
Dónde ponerlo
Siempre al final de la visita, nunca al principio.
En la cuenta o el ticket
El clásico que mejor funciona en hostelería. Con una frase corta al lado: "¿Te ha gustado? Cuéntalo aquí, nos ayuda mucho". Pedirlo por escrito multiplica el resultado.
En el mostrador de salida
Tiendas, peluquerías y talleres: un pie pequeño junto a la caja, donde se espera el cambio o el datáfono.
En la bolsa o el paquete
Una pegatina dentro. Se lee en casa, con el producto recién estrenado, que es cuando mejor se escribe.
En el correo de después
Si mandas confirmación o factura por correo, ahí cabe el código o el enlace directo. Al que abre el correo desde el móvil le basta con tocarlo.
Cuidado con esto
Las normas de Google en esto son estrictas, y saltárselas sale caro.
No se pueden comprar ni regalar
Ofrecer un descuento, un chupito o un sorteo a cambio de una reseña va contra las normas de Google, y las reseñas compradas se detectan y se borran; en España, además, es publicidad engañosa. Pedirlas, sí. Pagarlas, no.
No filtres a quién se lo pides
Poner el QR sólo delante de los clientes contentos —lo que se llama review gating— también está prohibido. El código va a la vista de todos: el que quiera escribir, escribe.
Contesta a las malas
Una crítica contestada con educación vende más que diez elogios. Quien lee reseñas mira sobre todo cómo responde el negocio cuando algo sale mal.
No te agobies con el número
Un goteo constante vale más que veinte reseñas de golpe en una semana, que es justo el patrón que hace saltar las alarmas de Google.
Preguntas sobre el QR de reseñas
¿Dónde saco el enlace exacto para dejar reseña?
En el panel de tu perfil de empresa de Google, botón "Pedir reseñas". Si no lo encuentras, sirve también buscar tu negocio en Google Maps, entrar en la ficha, darle a Compartir y copiar el enlace — aunque ese abre la ficha entera en vez de la ventana de escribir.
¿Sirve para TripAdvisor o para las reseñas de Facebook?
Sí. El código sólo lleva una dirección dentro: vale la que quieras. Cambia el enlace por el de la página donde se deja la opinión y el generador hace lo mismo.
¿Hay que tener ficha de Google para esto?
Sí, y si no la tienes es lo primero que deberías hacer: una ficha de empresa completa —horario, fotos, teléfono, categoría bien puesta— es lo que hace que aparezcas en el mapa cuando alguien busca "hamburguesería cerca de mí". Es gratis y pesa mucho más que cualquier otra cosa que hagas por internet.
¿Puedo cambiar el destino del código más adelante?
Con este código no: lleva el enlace dentro y es para siempre, que es justo lo que se quiere aquí, porque el enlace de tu ficha de Google no va a cambiar. Si aun así necesitas poder cambiarlo —hoy a Google, mañana a otra plataforma—, eso son los QR dinámicos.
Otros códigos que puedes hacer aquí
La carta del restaurante
El QR de la mesa que abre la carta en el móvil. Cambias un precio y cambia en todas las mesas a la vez.
El wifi de clientes
Se acabó cantar la contraseña por encima de la barra. El cliente apunta el móvil y entra solo.
WhatsApp del negocio
Abre el chat contigo con el mensaje ya escrito. Va bien en furgonetas, obras y cartelería de calle.
Tarjeta de visita
Guarda tu nombre, tu teléfono y tu correo en la agenda del otro de una vez, sin teclear nada.
O vuelve al generador de códigos QR con todos los tipos.
Que el cliente vuelva, no sólo que escriba
Una buena reseña trae gente nueva; una página donde reservar hace que la de siempre no llame por teléfono. Montamos las dos cosas: reservas sin comisiones y la app del local.