Gratis, sin registro y sin caducidad

Códigos QR para tu negocio, estáticos y dinámicos

Para tu carta, tu wifi, tu WhatsApp o tu web. Con tus colores y tu logo, listos para imprenta. Y si mañana cambia el destino, no hace falta reimprimir nada.

Estáticos o dinámicos

Modifica la dirección en dinámicos tantas veces como quieras.

QR estático

Gratis
  • Un destino, para siempre
  • Sin cuenta y sin cuota
  • Descarga al momento en PNG y SVG
  • Perfecto para el wifi y las tarjetas

Gratis, sin límite de códigos

Hacer el mío ahora

QR dinámico

Se cambia
  • Cambias el destino sin cambiar el código
  • Contador de escaneos por días
  • Programación por fechas y horas
  • Ideal para cartas y campañas

Desde 1,25 € + IVA al mes · 14 días de prueba

Ver cómo funciona

1. Qué quieres que haga el código

2. Tu código

Rellena los datos y aquí aparecerá tu código.

Tamaño del PNG

El PNG vale para pantallas, redes y papel pequeño. El SVG no pierde calidad por grande que se imprima: es el que hay que mandar a la imprenta para lonas y escaparates.

3. Cómo se ve

Colores
Forma de los puntos
Esquinas grandes
En el centro
Encima y debajo del código

Van en su propia franja, pegadas al código: no tapan ningún módulo. En cada una cabe un texto o tu logo.

Arriba
Abajo
Forma de la imagen
Ajustes finos

El marco vacío no es decoración: es lo que separa el código del resto del cartel. Por debajo de 4 hay lectores que dejan de encontrarlo.

Resistencia a manchas y arañazos

Preguntas rápidas

¿Caducan estos códigos?

No. El código lleva dentro tu enlace o tu texto, no un intermediario nuestro: no depende de que Growly Delta siga existiendo, y funcionará igual dentro de diez años. Ojo con los generadores que piden registro y regalan códigos que dejan de funcionar cuando no pagas.

¿Puedo usarlos en cosas que vendo?

Sí. Son tuyos, sin marcas de agua y sin límite de usos. Puedes imprimirlos en cartas, lonas, camisetas o vinilos y no tienes que citarnos.

¿Guardáis lo que escribo aquí?

No, y no es una promesa: el código se dibuja dentro de tu navegador. La contraseña del wifi o el logo que subes no llegan a salir de tu ordenador, porque no hay ninguna llamada a ningún servidor en toda la página.

¿Cómo de grande hay que imprimirlo?

La regla rápida: el lado del código, al menos la décima parte de la distancia desde la que se va a escanear. Para una mesa (medio metro) bastan 3 cm; para un escaparate que se lee desde la acera, 15 cm o más. Y para imprenta, descarga el SVG.

¿Y si quiero cambiar el destino después de imprimirlo?

Entonces necesitas un QR dinámico: el código apunta a una dirección corta nuestra y tú decides a dónde manda esa dirección, las veces que quieras y sin reimprimir nada. Lo tenemos hecho, con catorce días de prueba sin tarjeta.

¿Y a dónde lleva ese QR?

Un código no vale de nada si detrás no hay una carta que se ve bien en el móvil o una página donde reservar. Eso es lo que hacemos: cartas digitales, reservas sin comisiones y apps a medida para negocios.