Código QR de WhatsApp
Abre un chat contigo con el mensaje ya escrito: el cliente sólo tiene que darle a enviar. Gratis, sin registro y sin caducidad.
Es el código que más rinde en la calle. Quien pasa por delante de un negocio cerrado no llama al día siguiente, pero manda un mensaje en el momento.
1. Qué quieres que haga el código
2. Tu código
Rellena los datos y aquí aparecerá tu código.
El PNG vale para pantallas, redes y papel pequeño. El SVG no pierde calidad por grande que se imprima: es el que hay que mandar a la imprenta para lonas y escaparates.
3. Cómo se ve
Van en su propia franja, pegadas al código: no tapan ningún módulo. En cada una cabe un texto o tu logo.
Ajustes finos
El marco vacío no es decoración: es lo que separa el código del resto del cartel. Por debajo de 4 hay lectores que dejan de encontrarlo.
Cómo se hace, paso a paso
El único paso donde falla todo el mundo es el primero.
- 1
Pon el número con el prefijo del país
Para España, 34 delante del número: 34600112233. Sin el prefijo WhatsApp no sabe a quién abrir. Sin espacios, sin guiones y sin el signo +.
- 2
Escribe el mensaje que quieres que te llegue
Aparece ya tecleado en el chat del cliente, y él sólo tiene que darle a enviar. Aprovéchalo para saber de dónde viene: "Hola, os escribo por el cartel del escaparate" te dice qué cartel funciona.
- 3
Descarga el código
PNG para pantalla y redes, SVG para rotulación y vinilos. Si va en una furgoneta o en una valla, SVG sin discusión: se va a imprimir muy grande.
- 4
Pruébalo con un móvil que no tenga tu número
Desde tu propio teléfono el chat se abre contigo mismo y no ves lo que ve el cliente. Pídeselo a alguien y comprueba que el mensaje sale bien escrito, con las tildes en su sitio.
Dónde funciona de verdad
Sitios donde el cliente está de pie, con prisa y con el móvil en la mano.
En la furgoneta
Fontaneros, electricistas, reformas. Grande y en un lateral liso: quien lo escanea suele estar parado en un semáforo o en un aparcamiento. Mínimo 20 cm.
En el escaparate, con el negocio cerrado
Es el mejor sitio de todos. El que pasa a las once de la noche, ve lo que quiere y no puede entrar, te deja el mensaje y lo lees por la mañana.
En el cartel de una obra
En la valla o en la lona del andamio, con el número al lado por si alguien prefiere llamar. Es publicidad que trabaja sola durante meses.
En el presupuesto y en la factura
Para dudas y para la siguiente. Que el cliente tenga tu chat a un escaneo evita la mitad de las llamadas.
En el expositor de producto
"¿Te lo hacemos a medida? Escríbenos". Junto a lo que se vende, no en la puerta.
En Instagram y en Facebook
Como imagen en las historias: el que la ve en el ordenador lo escanea con el móvil y sigue la conversación en el teléfono, que es donde tú la vas a contestar.
Lo que suele salir mal
Olvidar el 34
El fallo número uno con diferencia. Sin prefijo de país, WhatsApp abre un chat con un número que no existe y el cliente piensa que tu negocio no funciona.
Usar un número que no tiene WhatsApp
El fijo del local no vale salvo que le hayas dado de alta WhatsApp Business, que sí lo admite con verificación por llamada. Si no, usa el móvil.
Un mensaje larguísimo
Dos líneas como mucho. El cliente lo lee antes de enviarlo, y si le parece un formulario, cierra.
Preguntas sobre el QR de WhatsApp
¿Sirve con WhatsApp Business?
Sí, e incluso mejor: el catálogo, el horario y las respuestas rápidas hacen que la conversación no dependa de que estés tú delante. El código funciona igual, sea la app normal o la de empresa.
¿Se ve mi número al escanear?
Sí. El código abre el chat con tu número y el cliente lo ve, igual que si lo hubiera marcado. Si no quieres enseñar tu número personal, usa una línea aparte para el negocio.
¿Es lo mismo que el QR que trae WhatsApp?
No. El de dentro de la app es un enlace corto a tu perfil, sin mensaje preparado y sin poder cambiarle el aspecto. Este lo puedes imprimir con tus colores, con tu logo y en calidad de imprenta, y le pone al cliente el mensaje ya escrito.
¿Y si cambio de número?
Hay que rehacer el código y volver a imprimir: el número va dentro del dibujo. Si prevés cambiarlo, o si el código va en una lona o en la rotulación de la furgoneta, mira los QR dinámicos: el dibujo se imprime una vez y el destino lo cambias tú desde el panel cuando quieras.
Otros códigos que puedes hacer aquí
La carta del restaurante
El QR de la mesa que abre la carta en el móvil. Cambias un precio y cambia en todas las mesas a la vez.
El wifi de clientes
Se acabó cantar la contraseña por encima de la barra. El cliente apunta el móvil y entra solo.
Reseñas de Google
Pegado en el ticket o en la cuenta, es la forma más fácil de que quien se fue contento lo deje escrito.
Tarjeta de visita
Guarda tu nombre, tu teléfono y tu correo en la agenda del otro de una vez, sin teclear nada.
O vuelve al generador de códigos QR con todos los tipos.
Cuando el WhatsApp se te queda corto
Llega un momento en que las citas por chat se solapan, se pierden mensajes y se acaba llamando para confirmar. Ahí es donde entra una página de reservas: el cliente elige hora libre, se confirma solo y tú dejas de hacer de centralita.